El olor de las fresias

Es probable que os hayáis fijado en la colección de imágenes que decoran esta página.

Fue uno de las primeras ideas que tuve para la página web… No quería mostrar conceptos ni bocetos sobre los personajes, porque de esta forma forzaría una imagen preconcebida de cada personaje a los lectores.

La imaginación es algo curioso, creando figuras cuando no las hay. Cuando digo que el rostro de Ellanor lo caracterizan de rasgos afilados y ojos verdes, puedes imaginarte mil facciones diferentes que cumplen esa descripción. Pero si pusiera una foto, o un dibujo, esta libertad puede quedar delimitada por nuestra memoria.

Esto es especialmente cierto en aquellos casos en los que ves una película basada en un libro, y luego lees el original. Más de una vez me ha ocurrido que imagino al actor interpretando al personaje, en lugar de formarme una imagen basada en la descripción, a no ser que sean radicalmente diferentes en concepto (algo que encuentro herético, por cierto).

De ahí mostrar fotos basadas en conceptos. Para Gérard y para Allward era sencillo.. Uno es un inventor, otro un soldado. Ellanor es más ambigua… O quizá está menos encasillada. ¿Qué serviría para identificar al personaje?

Al final opté por representar su imagen de dama de la alta sociedad… Guantes de ganchillo y una tetera de cerámica sobre una mesa de jardín. Pero faltaba algo…

Fresias.

Las Fresias juegan un papel importante en el desarrollo del personaje. La Maison Molette estaba rodeada de estas pequeñas flores amarillas. Representan algo más que un jardín para la joven dama: son un recuerdo de tiempos mejores.